El árbol que parecía muerto...
Un día iba caminando por una calle, y veo un árbol, pero, no era un árbol plantado en la tierra sino que era un árbol genealógico, tirado en el suelo como si se le cayera a alguien. Estuve golpeando puertas, pero no daba con el paradero del destinatario. Hasta que un día me dí por vencida y decidí abrirlo, era mi árbol genealógico que parecía muerto... pero descubrí en ese momento que está vivo porque mi familia es muy numerosa. Me alegré mucho de haber golpeado puertas sin resultado, porque es mi árbol, que, lo encontré tirado en el suelo a propósito, para que me diera cuenta de la gran familia que tengo. Dios cosecha, hasta dar fruto.



