Dios es esperanza de vida y de amor.
Cuando conoces a Dios, todo tiene explicación: los sufrimientos son tenues, el amor es una esperanza, la vida tiene sabor con El. Dios es un amigo fiel que no hace daño, sino que te somete a pruebas para ver cuál es la reacción y cómo lo resuelves. Si estás agobiado, El nunca te deja solo. Manda mensajeros para acompañarte: un hermano, un primo, un tío, un amigo, en ellos está su presencia.
Cuando estés confundido, El te dará una luz para iluminar tu camino, yo lo he vivido en carne propia. Me ha mandado todo lo que yo pudiera desear sin que yo pida condiciones y no hay que pedirlas, porque Dios da lo que le conviene para hacer sus planes.
Me ha solucionado muchos problemas. Por eso le digo gracias Padre mío.



