había una vida...
Mi mamá estuvo esperando un hermanito cuando yo tenía ocho años, pero no pudo ser porque esa vida se fué durante su embarazo, por un problema de anticuerpos en la sangre de ella.
Aún así me habría gustado tener un hermanito, aunque tengo otros dos vivos. Por lo menos para haber jugado con él. Pero Dios quiso que fueramos tres hermanos y le agradesco porque, quizás, mi hermanito menor no habría sido saludable.
Gracias Dios imfinitamente bueno, por darme la vida que me has dado hasta hoy.
Gracias Dios mío por darme protección y por cuidarme.



